Estás usando la IA para pensar menos
y eso es exactamente lo que deberías evitar en 2026
Bienvenida y bienvenido a este primer post de 2026.
Quiero empezar con una idea:
El mayor riesgo de la IA no es que nos reemplace.
Es que nos acostumbre a no pensar.
Empresas como OpenAI no esconden su ambición final: construir sistemas más inteligentes que los humanos. Aunque todavía están lejos, nosotros, por comodidad, les estamos delegando algo muy delicado: nuestro pensamiento.
Les delegamos decisiones.
Les delegamos análisis.
Les delegamos redacción.
Les delegamos incluso criterio.
Y, de a poco, empieza a pasar algo: nos cuesta concentrarnos, razonar sin apoyo, sostener una idea compleja sin externalizarla, enfrentarnos a una hoja en blanco con nuestros propios pensamientos.
Quizá el día que la IA nos supere no sea solo porque ella se volvió más inteligente, sino porque nosotros dejamos de ejercitar el pensamiento y nos volvimos más tontos.
El error de base: usar la IA para lo irrelevante
Hoy, la mayoría de las personas usa la IA como:
un Google más inteligente
un asistente para escribir mails
un generador de textos correctos
un chatbot operativo
¿Es útil? Sí.
¿Es transformador? No.
Muchos líderes se decepcionan con el impacto que les genera la IA porque la están usando para el 80% de tareas que explican solo el 20% de sus resultados.
Y mientras tanto, dejan intacto lo más importante del liderazgo:
pensar estratégicamente
decidir con criterio
priorizar de forma correcta
diseñar sistemas en lugar de apagar incendios
Ese 20% de decisiones explica el 80% de los resultados reales.
Y ahí es donde la IA debería aplicarse.
Cambiar tu relación con la IA: de asistente a socio de pensamiento
Si sigues usando la IA solo para responder preguntas, vas a obtener respuestas.
Probablemente correctas, rápidas, pero olvidables.
El verdadero cambio aparece cuando inviertes la relación.
No preguntes más.
Haz que la IA te pregunte.
Cuando haces eso, ocurre algo distinto:
te obliga a explicitar supuestos
te enfrenta a incoherencias
revela sesgos
saca a la superficie patrones que no ves
Ahí la IA deja de ser un asistente y se convierte en un socio de pensamiento.
Lo que estoy viendo en muchos líderes no es falta de herramientas.
Es una sensación constante de ruido, rapidez y poca claridad, incluso usando IA.
El problema no es usar IA.
El problema es dejar de notar cuándo estás pensando y cuándo solo estás aceptando respuestas.
Un ejercicio para empezar 2026 con conciencia sobre cómo estás usando la IA
Te propongo un wrapper para revisar tu relación con la IA durante 2025.
Escoge el LLM que más hayas utilizado este año: ChatGPT, Claude, Grok, el que sea.
Y pásale estos prompts para tomar conciencia de cómo piensas, decides y trabajas.
1. Analiza mis patrones de pensamiento
Prompt:
Analiza todas nuestras conversaciones de 2025 y dime cuáles son los patrones de pensamiento que más se repiten cuando tomo decisiones importantes.
✅ Por qué sirve:
Te ayuda a ser consciente de cómo aprendes, planificas, supervisas y evalúas tus propios procesos cognitivos.
Puede devolverte información sobre:
sesgos recurrentes
atajos mentales
miedo a decidir
exceso o falta de análisis
Dato que podría emerger:
en qué momentos postergas, te sobrejustificas o aceleras sin datos.
2. Detecta el problema raíz disfrazado de operación
Prompt:
Analizando nuestras conversaciones del año 2025, ¿qué temas o problemas aparecen de forma recurrente aunque yo crea que son asuntos distintos?
✅ Por qué sirve:
El LLM no está emocionalmente involucrado. Ve patrones donde tú solo ves tareas.
Ejemplo de un dato que podría darte:
el 60–70% de las conversaciones giran alrededor de una misma limitación no resuelta, camuflada como mil problemas operativos.
3. Enfréntame con mi “yo ideal” implícito
Prompt:
Analizando nuestras conversaciones del año 2025, compárame contra mi “yo ideal” implícito según lo que digo que quiero lograr y lo que realmente hago y pregunto.
✅ Por qué sirve:
Cruza tu intención declarada con tu comportamiento real.
Datos que podrías obtener:
aparecen gaps claros entre ambición, foco real y ejecución mental.
Perfecto para ajustar prioridades al comenzar un nuevo año.
4. Dime dónde estoy delegando demasiado pensamiento
Prompt:
Analizando nuestras conversaciones del año 2025, ¿en qué tipo de tareas o decisiones dependo demasiado de ti y en cuáles debería recuperar criterio propio?
✅ Por qué sirve:
Previene la externalización excesiva del pensamiento.
No todo debe delegarse a un LLM.
Dato interesante:
identifica zonas de comodidad intelectual y zonas donde evitas hacerte cargo.
5. Destila lo que realmente importa
Prompt:
Si solo pudieras resumir nuestro trabajo del año 2025 en cinco aprendizajes que debería internalizar de verdad este 2026, ¿cuáles serían y por qué?
El LLM podría devolverte aprendizajes que “ya sabías”, pero nunca integraste.
Y eso es exactamente lo que más valor tiene.
La idea que quiero que te lleves hoy
Si tuviera que dejarte una sola idea, sería esta:
No uses la IA para pensar menos.
Úsala para pensar mejor.
Tu ventaja como líder no va a estar en incorporar más herramientas ni en hacer pruebas aisladas.
Va a estar en diseñar mejor tu forma de pensar y decidir.
Tu trabajo no es saber IA.
Tu trabajo es elevar el pensamiento de todo el sistema que te acompaña.
Espero que estas reflexiones te ayuden a empezar 2026 usando la IA como lo que realmente puede ser: un catalizador de tu propio pensamiento.
¡Feliz año! 🤗
Cami



