3 skills que toda agencia necesita (y cómo construí el primero)
No empecé por la herramienta. Empecé haciéndome una pregunta sobre mi propio proceso. Te cuento qué salió.
Llevo mucho tiempo hablando de que aplicar IA no empieza por las herramientas, empieza por los procesos. Hoy quiero mostrarte exactamente a qué me refiero.
Voy a compartirte tres ideas de skills de Claude que creo que toda agencia de servicios debería considerar.
Pero no me voy a quedar en la idea. En uno de ellos te voy a mostrar el paso a paso de cómo lo armé, para que puedas replicar el proceso con cualquier otro.
Primero: ¿qué es un skill?
La mejor analogía que he encontrado viene de la documentación de Anthropic: si las herramientas de IA (conectar Notion, tu CRM, tu gestor de proyectos) son la cocina profesional (los ingredientes y el equipo) entonces los skills son las recetas. Las instrucciones paso a paso de cómo usar esa cocina para producir algo consistente.
Sin recetas, cada persona cocina distinto. Con recetas, el resultado es predecible aunque cambie quién cocina.
Un skill en Claude es exactamente eso: un set de instrucciones que le dice a la IA cómo hacer una tarea específica de tu agencia. No es un prompt genérico, es un comando diseñado para tu operación.
En vez de pedirle a Claude “revisa este documento”, le estás diciendo “revísalo con los criterios de calidad que usamos nosotros, con nuestro tono, para nuestro tipo de cliente.”
¿Y cuánto toma armar uno?
Una vez que tienes claro el proceso, entre 15 y 30 minutos. La parte que más tiempo toma no es la tecnología, es sentarte a definir qué haces y cómo lo haces. Que, como verás, es exactamente el trabajo más valioso.
3 skills que toda agencia de servicios debería tener
⚡ Skill 1: Intake de proyectos
❌ El problema: llega un cliente nuevo y cada persona del equipo pregunta cosas distintas, documenta en formatos distintos, y el proyecto arranca con huecos de información que después cuestan caro.
✅ El skill: un comando que toma la información del cliente (por email, formulario, llamada) y la estructura en el formato exacto que tu equipo necesita para arrancar. Campos obligatorios, preguntas de clarificación que debería hacer, y la clasificación del tipo de proyecto.
La pregunta antes de armarlo: ¿cómo se ve un proyecto que arranca bien en tu agencia? Si no puedes describir eso en una página, no necesitas un skill, necesitas definir tu proceso primero.
⚡ Skill 2: Reportes para clientes
❌ El problema: cada mes alguien del equipo pasa 2-3 horas compilando datos, formateando y redactando lo que ya sabe que va a decir. Multiplica eso por la cantidad de clientes.
✅ El skill: un comando que toma los datos crudos (métricas, resultados, hitos) y genera el borrador del reporte en el formato y tono que tu agencia usa. No reemplaza el criterio de quién reporta, elimina el trabajo mecánico.
La pregunta antes de armarlo: ¿tu equipo sabe qué métricas importan para cada tipo de cliente? Si la respuesta es “depende de quién reporta”, el skill va a generar reportes bonitos pero inconsistentes.
⚡ Skill 3: Revisión de material educativo ← este lo uso mucho
❌ El problema: antes de enviar material a un cliente (guías, tutoriales, recursos de aprendizaje), alguien lo revisa. El problema es que “revisarlo” significa cosas distintas dependiendo de quién lo haga y del día que tenga.
El checklist de calidad vive en la cabeza de una persona. Y muchas veces mis estándares no son los mismos que los de alguien de mi equipo.
Este es un skill que construí para mi operación, y que usamos mucho. Te voy a mostrar exactamente cómo:
Cómo armé el skill de revisión — paso a paso
Paso 1: La pregunta que abre
Antes de abrir Claude, me senté y me pregunté: cuando yo reviso material educativo para mis clientes, ¿qué estoy buscando realmente?
No “en general”. Específicamente. ¿Qué hace que lea algo y diga “esto no está listo”?
Esto es lo que en mi metodología para Agencias Inteligentes llamo la Radiografía Operativa: entender qué está pasando realmente antes de meterle tecnología.
Paso 2: Escribir los criterios en papel
Empecé con lo obvio: claridad, que se entienda fácil, que aporte valor. Pero cuando me obligué a ser más específica, aparecieron cosas que revisaba sin darme cuenta:
Accionabilidad: ¿el lector sabe qué hacer el lunes con lo que leyó, o solo “aprendió algo interesante”?
Proporción teoría vs. práctica: si más del 30% del contenido es contexto y menos del 70% es aplicable, sobra texto.
Promesas implícitas: frases que sin querer dicen “esto es fácil” cuando no lo es.
Ejemplos reconocibles: ¿los escenarios se parecen a la realidad de una agencia de 5 a 80 personas, o suenan a corporativo?
Coherencia con la metodología: ¿el material contradice alguna de las 5 fases de mi metodología? (Por ejemplo: recomendar herramientas sin entender primero)
Extensión vs. profundidad: si el cliente no lo termina de leer, no importa qué tan bueno sea.
Eso que acabo de listar es lo que llamo un mapa mental transferido: el conocimiento que está en mi cabeza, ahora escrito de forma que alguien más (o algo más) lo pueda usar sin depender de mí.
Paso 3: Convertirlo en instrucciones para Claude
Tomé cada criterio y lo convertí en algo que Claude puede evaluar. No basta con decir “que sea claro”, hay que definir qué significa claro:
Oraciones de más de 25 palabras que se puedan partir en dos
Términos técnicos sin explicación inmediata
Más de 2 conceptos nuevos introducidos sin pausa
¿Una persona de 11 años entendería el concepto central?
Y lo mismo con cada dimensión. El resultado fue un skill con 8 criterios de evaluación, cada uno con indicadores concretos de qué buscar.
Paso 4: Probarlo con algo real
Lo apunté a un material que ya había enviado a un cliente. El skill encontró tres cosas que yo misma había pasado por alto: una sección donde la proporción teoría-práctica estaba invertida, un ejemplo que asumía un equipo de 200 personas, y una frase que sin querer prometía resultados “garantizados”.
Eso es lo que hace que un skill funcione: no inventa criterios, aplica los tuyos de forma consistente, incluso cuando estás cansada o apurada.
El patrón detrás de los tres skills
Si te fijas, ninguno de estos skills empieza por Claude. Los tres empiezan por una pregunta sobre la operación:
Intake → ¿cómo se ve un proyecto que arranca bien?
Reportes → ¿qué métricas importan y para quién?
Revisión → ¿qué reviso antes de que algo salga?
Esto es la Fase 1 de mi metodología para crear Agencias Inteligentes, la Radiografía Operativa. Antes de automatizar, diagnosticar. Antes de elegir herramientas, entender qué proceso necesita estructura.
Mi recomendación si estás pensando en esto:
no empieces descargando herramientas.
Empieza mapeando un proceso.
Uno solo. El que más dolor te causa.
Y pregúntate: ¿esto está lo suficientemente claro como para que alguien más lo pueda ejecutar?
Si la respuesta es sí, tienes un candidato a skill. Si la respuesta es no, tienes trabajo más importante que hacer primero, y eso también es un resultado valioso.
Tu turno
Si quieres intentar armar tu primer skill, te dejo una guía rápida:
Elige un proceso que repites al menos una vez por semana
Escribe en una página qué haces, en qué orden, y qué criterios usas para decidir si quedó bien
Si no puedes escribirlo claramente, ese es el primer problema a resolver (no la IA)
Si sí puedes, ya tienes el 80% del skill, el resto es formateo.
¿Quieres que te ayude a pensar cuál sería tu primer skill? Responde este correo con el proceso que más te duele y te doy mi perspectiva.
PD: Si eres de las personas que quiere ir más profundo y ver la parte técnica, Anthropic publicó una guía completa sobre cómo construir skills: The Complete Guide to Building Skills for Claude. Es técnica, pero si tienes a alguien en tu equipo con perfil técnico, es un excelente recurso para pasar de “entiendo el concepto” a “lo implementé”.

